Mientras Megadeth se prepara para despedirse con un último álbum previsto para el 23 de enero, es inevitable mirar atrás y recordar The Sick, The Dying… And The Dead!, publicado en 2022. Un disco que, entre guiños al pasado, fórmulas conocidas y algunos tropiezos, dejó sensaciones encontradas.
Un regreso a las raíces
Publicado en 2022, The Sick, The Dying… And The Dead! reflejaba el deseo de Dave Mustaine de volver a los elementos que definieron el sonido clásico de Megadeth. Tras Dystopia, este decimosexto trabajo de estudio oscilaba entre una nostalgia medida y una repetición algo desgastada. Canciones como We’ll Be Back y Night Stalker (con Ice-T) evocaban los inicios thrash de la banda, pero no lograban alcanzar el mismo impacto que antaño.
Kiko Loureiro, aún en el grupo en aquel momento, aportaba una dosis de virtuosismo en los solos que traía a la mente el legado de Marty Friedman. Temas como Dogs of Chernobyl jugaban con contrastes estilísticos: riffs al estilo Peace Sells, pasajes narrativos con el espíritu de Countdown to Extinction… pero el conjunto carecía a menudo de cohesión. Al mezclar demasiados climas e intenciones, el disco tenía dificultades para funcionar como un todo sólido.
Entre la rutina y el atrevimiento
Algunas canciones, como Mission to Mars, apostaban por un enfoque más ligero, pese a una producción torpe. Otras caían en estructuras demasiado previsibles. Junkie y Killing Time rozaban lo anecdótico, mientras que Sacrifice insinuaba un potencial frustrado por unas voces poco inspiradas. A estas alturas de la carrera del grupo, estas irregularidades ya no sorprenden, pero sí limitan el alcance del álbum.
Este disco, el último antes del esperado álbum homónimo que verá la luz el 23 de enero, se siente más como un epílogo que como una renovación. Mustaine, que ahora tiene 64 años, ha superado un cáncer de garganta y ha reiterado su intención de despedirse con dignidad. Como declaró a Metal Hammer: “No vamos a hacer un Mötley Crüe”, añadiendo que no habrá regreso tras la gira de despedida de This Was Our Life.
The Sick, The Dying… And The Dead! no fue una despedida formal, sino más bien una etapa de transición, marcada por altibajos, que anticipaba —sin decirlo abiertamente— el inminente final de una era. Falta por ver si el capítulo final, previsto para dentro de unos días, cerrará la historia con más contundencia.