Vitriol atraviesa una tormenta sin precedentes : todos los músicos han abandonado la banda en plena gira norteamericana, dejando al frontman Kyle Rasmussen solo, sin coche ni dinero, en algún lugar del noreste de Estados Unidos.
Una ruptura abrupta en plena gira
El 24 de noviembre, Keith Merrow (guitarra), Brett Leier (bajo) y Andy Vincenzetti (batería) anunciaron su marcha inmediata de Vitriol, justo en medio de la primera gira de la banda (como cabeza de cartel). En las redes sociales, Merrow afirmó que Rasmussen había sido abandonado en una gasolinera de Vermont, explicando : “Lo dimos todo, pero no podíamos tolerar más sus arrebatos inapropiados”.
Mientras tanto, Kyle Rasmussen compartió un largo vídeo en Instagram, afirmando haber sido abandonado en una zona remota del estado de Nueva York, con su pareja Maggie – de nacionalidad extranjera – y su perro Ghost. Admite haber gritado a Merrow, pero niega cualquier amenaza física. El propio Rasmussen admite tener problemas de control de la ira, que dice seguir en terapia desde hace varios años.
Sin dinero ni medios de transporte, lanzó una campaña en GoFundMe para financiar el regreso de su pequeña familia a Portland (Oregón), donde vive. Según él, todo su equipo se quedó a granel frente a una tienda cerrada. Afirma que Merrow controlaba las finanzas de la gira y que no le dejaron ningún fondo.
Un futuro incierto para Vitriol
Sin embargo, Vitriol había despertado grandes esperanzas desde su debut en Portland en 2013. Conocidos por su intenso enfoque del death metal técnico, la banda había sufrido varios cambios de formación, pero parecía que este año iba a empezar de nuevo, con una nueva banda y una ambiciosa gira junto a Weeping.
Esta repentina ruptura vuelve a ponerlo todo en cuestión. Rasmussen habla de una pausa prolongada para Vitriol, pero afirma que sigue queriendo llevar el mensaje de la banda de una forma u otra : “Hice todo lo que pude para salvar esta gira”.
Por su parte, Merrow, Leier y Vincenzetti han indicado que desean continuar juntos bajo otro nombre. Merrow resumió su postura en pocas palabras : “Kyle es insoportable. Es la misma historia de siempre, igual que las otras 19 personas que han abandonado esta banda”.
Por el momento, la gira se ha suspendido y el futuro del proyecto Vitriol sigue sin estar claro.

